El Periódico de Morona Santiago
Macas - Morona Santiago -  Ecuador

PERSONAJES

¿Corrupción residual sin fiscalización?

Escrito por Edgar Llerena
Categoría:

En febrero 2 del año en curso, al inaugurar el moderno edificio de la Plataforma Judicial, manifestó Rafael Correa en uno más de sus cansinos y repetitivos discursos, que, el tema de la corrupción en el país, es apenas ¿residual? Bueno, eso a quienes tenemos algo de masa gris no nos entra en el sitio en que ella se aloja. ¿Cómo puede alguien y peor si ese alguien es el principal administrador de los recursos del País decir eso? Cuando las denuncias de corrupción llueven una tras otra fundamentalmente en los manejos y contratos que hacen relación a sectores estratégicos de nuestra economía, y, cuyos montos según dicen los entendidos, si se cuantifican, no serán precisamente residuales.

Claro, esa afirmación además de corresponder a una etapa pre electoral en la que se supone que el aparataje gubernamental apuntaba a favorecer una campaña del candidato oficialista –no creo que se deba decir correísta, pues es hora de que los actores políticos dejen de etiquetar a una organización con el apellido de quien se dice su líder, ya que luego, como ha pasado anteriormente, a algún despistado se le ocurre formar una nueva agrupación y bautizarla con ese nombre, en homenaje a tan preclaro prohombre- Bueno de esa fecha hacia acá, ha corrido muchísima agua y todos sabemos que la intencionalidad de no ir a una segunda vuelta electoral se le hizo agua lodo al oficialismo y que la misma se le ha puesto cuesta arriba y que todo apunta a que el resultado, pese a los números que quieren meternos en la cabeza, respecto a que las encuestadoras inclinan la balanza a favor de la candidatura que las contrató, el resultado final parece impredecible de momento y todo hace suponer que el mismo se dilucidará el día de la elección con un resultado apretado –tal vez como dicen los “especialistas” se dé incluso un empate técnico- con lo cual y conforme viene ocurriendo no solo aquí sino en Latinoamérica, tendremos un país dividido en el que el 50 % + 1 saltará de felicidad por el triunfo del candidato de sus preferencias y el otro 50% - 1 no se sabe qué reacción tendrá frente a ese resultado.

O sea mis queridos cholos, si alguien tenía en mente dividir a la sociedad ecuatoriana en dos bandos, debe sentirse feliz ¡lo ha logrado! ¡albricias! La pregunta es cuál es el rumbo que tomará el país y parece claro que si la corriente gobiernista se alza con el triunfo, el actual estado de cosas se mantendrá y a lo mejor se da lo que es un secreto a voces y que mucha gente lo dice: habrá una persona a la que le ceñirán la banda y una muy diferente ejerciendo el poder. Si por el contrario quienes triunfan son los denominados opositores ¿habrá y se darán los cambios propuestos? Esto es lo que quisiéramos los ecuatorianos, que triunfe quienquiera que sea, que se den cambios, que el país vuelva por sus derroteros, que no es hora de ideologías, y, fundamentalmente QUE NO SE ENCUBRA A NADIE, que se hagan las investigaciones que se tengan que hacer, que se realice un minucioso proceso de fiscalización, que se determine el daño causado al Estado, que caiga quien tenga que caer, que se sancione a los responsables y que estos, además de pagar sus culpas en el sitio que corresponda, REEMBOLSEN los dineros y bienes mal habidos en su totalidad y que estos recursos se utilicen en bien del pueblo, su legítimo dueño.

Así las cosas y con las cartas sobre la mesa, los votantes para quienes lamentablemente la democracia se ha reducido a eso, a depositar su voto en las urnas y lo peor casi siempre escogiendo entre el mal menor, tiene esta vez antes i la posibilidad de seguir como en estos últimos diez años, o, de buscar un cambio de timón y exigir cuentas claras y chocolate espeso.

Por:Econ. Segundo Virgilio Tapia Hinojosa Twitter: @Tapia_virgilio.

OPEN

30 datos de Mark Zuckerberg en su cumpleaños número 30