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TESTIMONIOS

Cristian Ortega y Patricio Cruz, Artistas que viven para el arte

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Por: Alfonso Patricio Reinoso Gaguancela

“Las obras de arte irradian la personalidad del artista;
(APRG/2016)

Llegar a los talleres de Cristian y Patricio, es viajar a un espacio en el que se confrontan y complementan elementos bifurcados, que las manos y la sencillez de los artistas dan forma, siguiendo patrones culturales cañaris, en obras expresionistas e impresionistas. Expresionistas por lo que cuentan en cada rasgo impregnado en la arcilla, papel o lienzo, e impresionistas por el sentimiento que causan en quien lee la anatomía humana que los artistas puntualizan en su arte.

La escultura de Cristian Ortega no tiene parangón en la región, por la calidad de la obra y los tamaños. Sin perder lucidez realiza esculturas de bolsillo (estatuillas de hasta 15 cm), bustos y monumentos. “En cada estilo se nota el alma del pueblo que los hace” nos dice Cristian, mientras sus manos dan forma al busto de Simón Bolívar, realizado a partir del estudio de documentos históricos compilados por Marcelo Padilla y mi persona. Nos muestra un Bolívar en porte real, pensativo, sufrido, acosado, inflexible y tostado por las inclemencias políticas, militares y climáticas de América y Europa del primer tercio del siglo XIX. Cristian tiene una fascinación por el cuerpo humano. Estudia la anatomía, no desde el punto de vista de la medicina, sino del arte. “Veo cómo es el funcionamiento del brazo o de la cara, entonces juego con la arcilla, así estilizo” nos dice Cristian mientras da forma al busto de Bolívar.

De la amalgamación del barro, como artista-autodidacta, Cristian ha pasado a crear obras en lienzo, papel y murales, las cuales se aprecian en diferentes sectores de su natal Cañar. La pintura mural trabaja con Patricio Cruz. El común de los mortales distingue a un Ortega y a un Cruz, por la belleza y sencillez de la pintura o escultura, porque sus obras crean pensamiento, reflexión, turbación, en síntesis generan experiencia en el espectador participante, actitud propia de los artistas que viven para el arte.

El adelantamiento del manejo de la greda, Ortega lo ha logrado con disciplina, práctica y estudio autodidacta. Cruz ha crecido en el manejo del pincel con orden, destreza e investigación bibliográfica. En los Ortega-Cruz, se aprecia la influencia de George Bridgman y Norman Rockwell, y muestran afinidad hacia los trabajos de Gigger y Dalí, lo cual les ha llevado a “cultivar un estilo que los hace diferentes del resto de manes” nos dice Cristian mientras pintan un mural en el Museo Etnográfico de Guantug, Cañar.

En los artículos “Artistas Profesionales y Artistas Trabajadores: Estabilizaciones y burocratizaciones varias” (2013), “Crisis de EGGO” (2012) y “La Muerte del Autor no es la del Ego” (2012), El Pato, crítico de arte argentino, establece dos categorías para los artistas: El artista profesional y el artista trabajador, clasificación a la que sumo dos categorías: El artista vago y el artista que vive para el arte.

El Pato define al “artista profesional” como aquel que en los países periféricos pertenece a una minoría, cumple con los imperativos del mercado y no con los del arte, trabaja con una galería y vive de su obra. Es el privilegiado del sistema.

El artista trabajador, pertenece a un grupo mayoritario y excluido, lucha por su integración al sistema el cual no está interesado en integrarlo. Busca apoyo de instituciones o colectivos de arte que lo represente en la defensa de sus derechos. Varios de ellos acaban dedicándose al magisterio o a alguna otra actividad para sobrevivir.

El artista vago, pertenece a un pequeño grupo que no genera propuestas y vive criticando las obras de sus colegas, sin sentido generador de transformación a partir del pensamiento, reflexión.

El arte vive del artista, porque al artista le preocupa la circulación de la obra (préstamo, trueque, intercambio, donación, o cualquier método de circulación que esté de moda). Les gusta hacer lo que hacen, lo cual no se compra, ni se vende, ni se burocratiza. Marcelo Ortega y Patricio Cruz hacen que el arte viva de ellos. (F)

 


Foto 1: Patricio Cruz (izquierda) y Cristian Ortega (derecha).
Foto: Marcelo Padilla.


Foto 2: Mural de Cristian Ortega y Patricio Cruz en el Colegio “San José de Calazans”, Cañar.
Fotos: Marcelo Padilla.

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